La nueva Escuela Infantil de Corral de Calatrava se ubica junto al Colegio Público Nuestra Señora de La Paz y frente al Parque Municipal.
El proyecto parte de la idea de integrar la escuela en el parque mediante una arquitectura contenida y respetuosa.
Se plantea una volumetría fragmentada con grandes aperturas en la fachada norte, que permiten una conexión constante con el entorno y facilitan la continuidad entre los espacios interiores y las áreas exteriores de juego.
El edificio se organiza en tres volúmenes principales —administración, aulas y comedor — unidos por un amplio espacio de circulación que los recorre longitudinalmente, articulando en él lugares para el encuentro y el juego.
Las aulas se proyectan como espacios luminosos, abiertos y flexibles, con posibilidad de conexión entre sí. Su altura permite la entrada de la luz de la mañana a través de lucernarios. Los aseos para los niños se configuran dentro de ellas como muebles de otra escala. Su materialidad, limpia y austera, se concibe únicamente como soporte de las experiencias de los niños.
Con el tiempo, los nuevos árboles crecerán y la vegetación trepará sobre las fachadas alistonadas, diluyendo aún más el edificio en el parque.
La luz, la vegetación y la relación constante con el exterior construyen la verdadera identidad del edificio. Así, la escuela infantil se entiende como un lugar de experiencias, aprendizaje y descubrimiento, en el que la arquitectura acompaña de forma silenciosa el desarrollo de los niños.